30 Ene Tipos de Atención y Cerebros Diversos
La atención es una función cognitiva crucial que nos permite procesar y responder a la información de nuestro entorno. No es lo mismo armar la presentación de un proyecto laboral que mirar una película con subtítulos o servirnos un vaso de agua. Cada tarea tiene un grado de complejidad distinto, y por eso existen diferentes tipos de atención.

Tipos de Atención
En neuropsicología, la atención se suele dividir en cinco tipos principales:
Atención Sostenida: Esta se activa cuando necesitas mantener la concentración en una tarea específica durante un período prolongado de tiempo. Por ejemplo, estudiar para un examen.

Atención Selectiva: La utilizamos para inhibir estímulos irrelevantes y focalizarnos en lo importante. Aparece cuando hay muchas distracciones en el entorno y necesitas mantenerte enfocada en una cosa puntual. Un ejemplo es trabajar en una oficina llena de ruido y conversaciones.

Atención Dividida: Es la habilidad de atender a varias cosas al mismo tiempo. Por ejemplo, cocinar mientras escuchas un podcast.

Atención Focalizada: Como su nombre lo indica, es la que se utiliza para enfocarse intensamente en algo y mantener esa concentración sin distracciones durante un tiempo determinado.

Atención Alternante: Se refiere a la capacidad de cambiar la atención de una tarea a otra con facilidad. Es crucial en situaciones que requieren multitarea, como responder correos electrónicos mientras se atienden llamadas telefónicas.

El tipo de atención que necesitas en cada momento está relacionado con la cantidad de carga cognitiva que requiera la tarea. Algunas actividades requieren mucho enfoque, como escribir un artículo, mientras que otras no demandan tanta atención, como preparar un mate.

Actividades automáticas como esta última, que ya tienen conexiones neuronales establecidas, se realizan rápidamente y casi sin esfuerzo mental.

La atención no es un recurso uniforme; se ve influenciada por el interés y la dificultad de la tarea. Frente a algo que te interesa, tu atención funciona mejor y se sostiene por más tiempo.

Sin embargo, si la tarea es demasiado compleja o técnica, te puedes abrumar y dejar de prestar atención. Varios factores pueden causar que tu mente se disperse o se distraiga con estímulos del entorno.

Es fundamental entender la neurodiversidad, que reconoce que no todos tenemos un perfil cognitivo único; todos somos diferentes y procesamos información de manera distinta. Bajo este enfoque, la atención no funcionará igual para todos. Algunas personas son muy buenas controlando los impulsos debido a su genética, historia o factores de personalidad, mientras que a otras les resulta más difícil.

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