17 Nov Pre-corrector y corrector: la dupla infalible para una piel perfecta
Si alguna vez te preguntaste por qué tu corrector no logra cubrir del todo las ojeras o las rojeces, probablemente te falta un paso clave: el pre-corrector. Este producto está diseñado para neutralizar la pigmentación de ciertas imperfecciones antes de aplicar el maquillaje. Su fórmula ligera y sus distintos tonos permiten abordar diferentes problemas: el naranja disimula ojeras azuladas o moradas en pieles oscuras, el melocotón funciona mejor en pieles claras, el verde neutraliza rojeces causadas por acné, rosácea o irritaciones, y el malva aporta luminosidad a pieles apagadas o con tono cetrino.

Por su parte, el corrector se aplica después para unificar el tono de la piel, eligiendo uno similar o ligeramente más claro que tu base. Así, se logra un acabado natural y luminoso.

¿El secreto para un resultado impecable? Aplica primero el pre-corrector solo donde sea necesario, difumina con una esponja o brocha, y luego coloca el corrector para igualar. Si lo prefieres, también puedes mezclarlos previamente para usar menos producto, especialmente en la delicada zona de las ojeras. Finaliza con un toque de polvo traslúcido para fijar y evitar que se acumule en las líneas de expresión.

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