25 Sep ¿Te peleaste con una amiga? Qué hacer cuando una amistad se rompe
Pelearse con una amiga duele. A veces, más de lo que uno quisiera admitir. Y aunque no haya sido una pareja, aunque tengas otros amigos, si te duele es porque fue importante. No minimices lo que sientes. Reconócelo, abrázalo, llóralo si hace falta.

Permitirte sentir no te hace débil. Te hace humana. Puedes escribir una carta que nunca enviarás, desahogarte con alguien de confianza o simplemente quedarte contigo en silencio. Pero no te calles lo que te pasa.

Si llega el momento de hablar, hazlo desde la vulnerabilidad, no desde la defensa. No vayas para ganar una discusión, sino para entender qué fue lo que pasó. En vez de preguntar “¿quién tenía razón?”, pregúntate: “¿qué necesitaba yo que no se dio?”, “¿qué sintió ella que no entendí?”. No hay una verdad única. Cada una ve la vida desde sus propias heridas.

Tampoco hay villanas ni heroínas. Solo dos personas con emociones distintas, que a veces se cruzan, a veces chocan. Lo importante es bajar la guardia, hablar desde el corazón y, si todavía queda cariño, usarlo como puente.

Agradece lo vivido, incluso si ya no están cerca. Y cuídate. Rodéate de gente que te sume, de espacios donde puedas sanar. Y si vuelve el reencuentro, que sea desde un lugar nuevo, más honesto y libre.
Decir lo que sientes también es amor:
“Me hizo falta saber que estabas ahí.”
“Te extraño.”
“¿Podemos vernos aunque sea para tomarnos un café?”

Sorry, the comment form is closed at this time.